Industriales y envasadores aseguran que el coste aproximado es de 1,30 euros por kilo frente a los 3,06 fijado por los olivareros y tachan de “erróneo” el informe de agricultores y consumidores sobre las causas del alto precio del oro líquido.
La Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinadores de Aceites Comestibles (ANIERAC) considera que el informe presentado el pasado miércoles por COAG y las organizaciones de consumidores UCE y CEACCU sobre las causas del exagerado incremento del precio del aceite de oliva, ofrece “datos inciertos, irresponsables y alarmistas”.
Asegura que, en contra de lo que defiende el informe, no son los productores y los consumidores los más débiles de la cadena agroalimentaria. Y lo hace basándose en el dato de los agricultores, que fijan sus costes de producción del aceite de oliva en 3,06 euros por kilo, que contrapone a "otros informes de la producción" que manejan los envasadores que los rebajan a 1,3 euros.
Así, consideran que el agricultor no está siendo del todo transparente ya que, según ANIERAC, aparte de este inflamiento de coste, recibe ayudas de la UE que “superan en conjunto los 1.000 millones de euros y que al sector productor no le gusta mencionar” a pesar de que “también forma parte de las rentas del sector productor”.
Además, la industria destaca que el aumento del precio al consumidor fue del 40 por ciento mientras que los agricultores incrementaron la tarifa en origen en un 70 por ciento. La Asociación asegura que cuando solicitaron el año pasado la apertura de contingentes de importación lo hicieron para controlar los precios y evitar el encarecimiento en el comercio. “La industria siempre ha defendido la estabilidad en los precios”, afirma.
Ante la publicación de tantos datos, ANIERAC recuerda que “las verdaderas cifras” son las registradas en la Agencia para el Aceite de Oliva y que el informe de COAG y los consumidores es “un nuevo intento de manipular la realidad por parte de la producción”, concluye.
Por último advierte de las dificultades de las industrias en cuanto al abastecimiento por parte de la producción y así recuerda que “será el consumidor, que no el productor, el que sufra las consecuencias de nuevas subidas”.