"Un 5% del mercado actual de gasoil se podría sustituir con menos del 9% de la producción nacional de aceites vegetales. En el caso del etanol, la relación es aun más favorable: con sólo la industrialización de un 2% de la cosecha de maíz -con datos de 2005- se podría cubrir el 5 por ciento del mercado actual de naftas", afirmó Claudio Molina, consultor en agronegocios. "Pero considerando el crecimiento importante que se proyecta para el complejo oleaginoso argentino, seguramente va a requerir menos de ese 9%", añadió.
Recientemente fue sancionada la ley 26.093, que regula la producción y comercialización de biocombustibles en la Argentina. La norma genera un cambio muy importante: el uso obligatorio de los biocombustibles en cortes con los combustibles fósiles a partir de 2010. "Cuando vayamos a una estación de servicio en los primeros días de 2010, nos vamos a encontrar con que el combustible fósil va a tener un 5% de biocombustibles, y para que esto ocurra se debe generar una oferta; por lo tanto, va a haber un auge importante de construcción de plantas de biodiesel y de bioetanol en los próximos años", expuso Molina.
La norma establece que para habilitar una planta de biodiesel o de bioetanol se deberá cumplir una serie de requisitos cualitativos. "Los biocombustibles tendrán que cumplir con un protocolo de calidad, y quienes no lo puedan cumplir no van a lograr la habilitación de su planta. Esa es una regla clave", añadió.
Además, la ley 26.093 determina que para acceder a un régimen de promoción fiscal especial se deben cumplir algunos requisitos: debe tratarse de industrias radicadas en el país y dedicadas exclusivamente a la actividad; además, la mayoría del capital social de la firma debe estar en poder del Estado o de empresarios agropecuarios.
"Es decir: la norma establece que si alguien quiere importar biocombustibles en la Argentina va a tener que pagar los mismos impuestos que gravan a los combustibles fósiles, porque la promoción es sólo para las industrias radicadas en el país, en tanto y en cuanto estén habilitadas y cumplan con los requisitos solicitados", señaló. "El segundo requisito es que la mayor parte del capital social esté en manos del Estado o de productores agropecuarios. Esto representa una gran oportunidad para el sector, porque brinda la posibilidad de participar en emprendimientos de biocombustibles asociados con los protagonistas que van a actuar en este mercado", agregó.
Fuente: La Nación