Las tormentas de pedrisco registradas durante las últimas semanas en la zona de los Montes Orientales de Granada han dañado cerca de 5.000 hectáreas de olivos. Los cultivos más afectados pertenecen a los municipios de Benalúa de las Villas, Colomera, Montejícar y Montillana, donde las pérdidas globales de la cosecha de este año oscilan entre el 30 y el 40 por ciento, según han informado las organizaciones agrarias.
En algunas explotaciones localizadas las pérdidas alcanzan el 50 por ciento y otras han quedado arrasadas por completo, según ASAJA. La producción de este año, recortada en un tercio por la sequía y las heladas de 2005, comenzaba a recuperarse en estas comarcas granadinas y de los 40 millones de cosecha de aceituna de un año agrícola normal, se esperaba recoger en esta campaña alrededor de 24 y 25 millones de kilos. Las organizaciones agrarias realizan ahora la evaluación de los daños.
La Unión de Pequeños Agricultores pide a la Administración que exija la obligatoriedad de los seguros agrarios, en los que ASAJA es más excéptica, ya que el olivar los rendimientos asegurados se encuentran por debajo del 50 por ciento de la producción real.