Uno de los cultivos arbóreos más importantes de Catamarca es el olivo, destinado en su mayor parte a la producción de aceite. La variedad predominante es Arbequina que, a pesar de estar difundida en toda la provincia, ofrece menor rendimiento y estabilidad de sus aceites que otras variedades.
Con el objetivo de establecer el periodo óptimo de cosecha, el INTA Catamarca estudió en el Valle Central de esa provincia, desde diciembre de 2006 a mayo de 2007, la acumulación de aceite en los frutos de 18 variedades: Cornicabra, Cucci, Della Madonna, Farga, Frantoio, Grapollo, Leccino, Maurino, Mignoli, Piangente, Rama Pendola, Coratina, Itrana, Nevadillo, Noccelara del Belice, Toniki, Arbequina INTA y Arbequina Catalana. Cada 30 días se determinó, entre otros datos, el índice de madurez y el porcentaje de acumulación de aceite.
El estudio demostró que ambos valores se encuentran estrechamente correlacionados y que aumentan notablemente a partir de febrero. Entre las variedades aceiteras tradicionales se destacó Coratina, que alcanzó el 50% de contenido graso con un índice de madurez de 2,3 al momento de extracción del aceite. También se destacaron Cucci, Mignoli y Noccelara del Belice que superaron rápidamente el 40% de contenido graso total.
Sin embargo, del mismo modo que Coratina y coincidiendo con observaciones de campañas anteriores, sus frutos se mantuvieron en un estado de maduración incipiente hasta el final del estudio. Asimismo, se observó que en Arbequina INTA el contenido de aceite aparentemente aumenta de acuerdo con la edad de la plantación, concepto que será objeto de estudios futuros.