En un mercado tan complicado como el italiano, donde son sonoros y recientes los casos de rechazo a la entrada de compañías españolas y al que es fácil exportar, sí, pero a granel, Carrefour ha organizado en sus hipermercados de Milán y Turín una feria de productos agroalimentarios de Andalucía, Galicia, Valencia y Castilla y León. Veto a la compra de BNL por parte de BBVA y bloqueo de la fusión de Abertis y Autostrade, ¿cabría tener símil en la industria agroalimentaria? Los directivos de Carrefour son tajantes: no.
Presentadas bajo la imagen conjunta de España, 48 firmas, de ellas 16 andaluzas, tratan de desembarcar y, en contados casos, reforzar su presencia en el país transalpino de la mano de esta cadena de distribución, las administraciones autonómicas y el ICEX. Las dos muestras internacionales hasta ahora orquestadas por Carrefour con alimentos y bebidas españoles han constituido un acicate para que las empresas pusieran picas en la próspera Polonia, cuasi inexplorada aún.
Sin embargo, la ayer inaugurada en Milán tiene una especial significación para Andalucía, toda vez que, para su industria agroalimentaria, Italia es sinónimo de ventas a granel, sin marca, que ya serán los romanos quienes la pongan, suya, por supuesto.
No en vano, en el surtido de productos andaluces, sólo cuatro aceites de oliva (dos de Unionoliva y otros tantos de Óleo Cazorla), y con formatos de atractivo diseño, a ver si así entra por los ojos. ¿Para qué más, si Italia compra a mansalva cosecha de la comunidad y lo etiqueta como propio? ¿Cómo colocar allí una marca andaluza en un sector, no sólo nacional, sino también internacional, por ellos dominado?
Estas reflexiones pesaron en Lándaluz a la hora de seleccionar el surtido regional que acude a Milán y Turín. "Decidimos darle cabida a otros productos más acordes con lo que los italianos demandan", relataba ayer Álvaro Guillén, vicepresidente de la asociación empresarial, quien coincidía con José Núñez, delegado en Sevilla de la Consejería de Agricultura, en que "aquí [en Italia y con Carrefour] hay que estar".
No se debe olvidar, tampoco, el efecto arrastre que sobre los proveedores andaluces ejerce Carrefour: 830 millones de euros en compras en 2006.
Los vinos de Barbadillo o Alvear, los productos ibéricos de Covap, las aceitunas y mermeladas de Ángel Camacho o los arroces de Herba se encuentran entre las aportaciones que, a la feria, realizan figuras renombradas de la escena agroalimentaria andaluza.
Junto a estas grandes, las pequeñitas buscan su hueco y acuden sin complejos, como Legumbres Pedro o Campo Rico. Dulces y conservas son, a juicio de Guillén, los que mejor cabida podrían tener, sin descartar, dice, algunas sorpresas. Así, en Italia gustan los patés de aceituna.
"Estas ferias son una oportunidad única para entrar en los mercados extranjeros, y las empresas deberían aprovecharlo". Agustín Ramos, secretario general de Carrefour en España, hacía ayer hincapié en que la iniciativa ha de partir de las compañías, al tiempo que las invitaba a participar en las próximas muestras de la cadena: Polonia, Bélgica, Rumanía y, posiblemente en 2009, China.