Definitivamente, esta campaña de comercialización nada tiene que ver con la anterior para el sector oleícola en lo que a precios se refiere. Al menos en lo que toca a los productores, las cotizaciones siguen a la baja, estrenando el mes de junio con un importante desplome de los precios, según las estadísticas públicas de la Consejería de Agricultura.
Según esta base de datos, el sector encadena ya tres semanas consecutivas a la baja. Si el análisis contempla desde mayo, las perspectivas no son mejores, puesto que hay varias clases de aceites que han llegado a perder hasta 15 euros por cada 100 kilos.
La crisis afecta por igual al aceite virgen de oliva y al orujo de oliva. El crudo de orujo ha perdido en la última semana un 4 por ciento, y ahora se cotiza a una media de 94 euros por cada 100 kilos. Lo mismo sucede con el aceite de orujo refinado y el winterizado, que en siete días se han dejado unos 2 euros por cada 100 kilos.
Los cortes más importantes se están registrando en los aceites de oliva virgen. El caso más llamativo es el de hasta 0,7 grados, que a mediados del pasado mes de mayo estaba a 265,90 euros por cada 100 kilos y hoy ha caído hasta los 251 euros en el mercado cordobés, siempre según las cifras ofrecidas por la Junta de Andalucía. En este caso son quince euros menos, y en el del virgen de más de 0,8 grados, de nueve euros, al pasar de 254 a 245 euros en tan sólo un mes.
El virgen de 1 grado también ha perdido precio de forma alarmante. Los últimos datos indican un valor de 245 euros por cada cien kilos, cuando un mes antes estaba por encima de los 258 euros. Sólo el virgen lampante parece que mantiene el equilibrio.
Esta crisis ha sido la causa de que el mercado de compra-venta permanezca prácticamente parado.
A la espera de que la situación se estabilice, lo cierto es que la producción de la campaña actual no invita a ser optimista, puesto que se confirma el aumento del 35 por ciento respecto a la campaña anterior, que en el caso de la provincia cordobesa se traduce en un volumen producido por las almazaras de unas 230.000 toneladas.
Esta cantidad supone aproximadamente una quinta parte del total nacional, que estará por encima del millón de toneladas de aceite de oliva, según los datos que maneja la Agencia del Aceite de Oliva, dependiente del Ministerio de Agricultura.