Se trata de una fábrica para el agroturismo que elabora óleos con el sistema tradicional de prensado con viejas maquinas recicladas a nuevo. Pertenece a la familia Lahoz y está pensada para atender al turista de la Ruta del Olivo. Se trata de una fábrica que utiliza el antiguo sistema de obtención del óleo bajo prensado, reciclando a nuevo las maquinarias de las firmas Copisi y la Cooperativa el Cerrillo. Pertenece a la familia Lahoz, tradicional en el negocio frutihortícola, que cultiva entre Ullum y Rivadavia, unas 100 hectáreas entre frutales, uva de mesa y 50 hectáreas de olivos".
"La idea es moler de 25 a 30 toneladas de aceitunas anuales, a fin de obtener aceites varietales", explicó el empresario Henry Lahoz junto a su padre Francisco, indicando que "la intención de elaborar pequeños volúmenes, es para evitar defectos organolépticos como el "atrujado" y el sabor a "hongos", originados en el acopio por tiempo excesivo de las aceitunas".
El otro motivo de las pequeñas moliendas, "es también por que se trata de atender y mostrar al turismo el proceso de elaboración antiguo y además ofrecer un tipo de aceite de oliva que ya estaba quedando de lado en cuanto a consumo, a pesar tener sus seguidores. El aceite obtenido por prensado a diferencia del sistema continuo, presenta mayores aromas y sabores más marcados o fuertes como le dice la gente". EsperEmos también poder colocar algunas partidas en Brasil y Argentina", señala el empresario.
La planta, prácticamente artesanal, tiene un laboratorio acondicionado para realizar el seguimiento de la calidad, imprescindible a toda elaboración. El óleo extravirgen obtenido es clasificado y almacenado como "sin presión", "de primera presión" y "prensado". "La idea es elaborar varietales Arbequina y Changlot" explica Lahoz, destacando que "en el oliva sucede hoy el mismo fenómeno de los vinos en cuanto a las variedades".
En sus 550 metros cuadrados cubiertos, viejas bombas recicladas a nuevo, prensas hidráulicas de antaño, el viejo sistema de rieles para conducir los carros de prensados cargados con los capachos y farolas recicladas ornamentan las salas. Además el paseo, incluye una visita al olivar de la variedad Arauco, con plantas de más 100 años de edad a los pies de las Sierras Chicas de Zonda.
Fuente: Diario de Cuyo