Las 13 empresas cordobesas que se han desplazado a la feria del aceite de oliva de Pekín (China) se marcharon ayer del país asiático rebosantes de optimismo. En los tres días que han participado con stand propio -sufragado al 50 por ciento por el Consorcio Provincial de Desarrollo Económico- han logrado celebrar más de 250 encuentros con empresarios chinos y sobre todo han iniciado los primeros contactos con el mercado más prometedor del mundo. El Gobierno de la República Popular China calcula que en el plazo de cuatro años las importaciones de aceite de oliva del gigante asiático se multiplicarán por ocho.
En concreto, las previsiones del Ministerio de Agricultura chino estiman que, si en este año las necesidades de su mercado son de 12.990 toneladas de aceite de oliva, en el año 2011 -y sobre todo después de los Juegos Olímpicos de Pekín del próximo año- China comprará 108.402 toneladas de zumo de aceituna. De hecho, la evolución del mercado del aceite en el antiguo país imperial de los últimos años ha sido espectacular. Así, las importaciones aumentan a un ritmo del 50 por ciento desde 2001, cuando sólo se vendieron 392 toneladas de oro líquido en un país que roza ya los 1.200 millones de habitantes.
Este enorme interés por el aceite de oliva tiene una explicación y sobre todo un gran defensor, el ex primer ministro chino Zhou Enlai, que visitó Albania a mediados de la década de los 70 y quedó prendado de la cultura mediterránea, principalmente de la gastronómica.