Un campo inculto en Cañada Honda, al que habrá que hacerle perforaciones para obtener agua, se vendió en estos días a 1.500 dólares la hectárea, cuando el año pasado se pedían 850 dólares. Si la tierra tiene derecho a agua hay que pensar en no menos de 2.500 dólares la hectárea, lejos de los 1.500 y 1.700 dólares en que cotizaba a igual fecha del 2006 en esa zona.
Según coinciden consultores agrícolas e inmobiliarias dedicadas a compra-venta de tierras, los valores de los campos sanjuaninos con destino al cultivo agrícola aumentaron hasta un 50 por ciento respecto a los precios de abril del año pasado, impulsados especialmente por el interés en plantar olivos.
"En un año los valores de las tierras subieron prácticamente un 50 por ciento y a veces, hasta un poquitito más", dijo Verónica Ripoll, de la inmobiliaria dedicada a la compra-venta de campos. "¿En un año? Por lo menos entre un 30 y un 40 por ciento más", dijo Américo Clavel, desde la consultora agrícola que lleva su nombre.
"En efecto, se ha producido una importante suba de precios" coincidió Carlos Pasquet, de la consultora Ciasa.Todos los especialistas consultados dijeron que el interés y la fuerte demanda de inversores locales, nacionales y extranjeros, son los responsables de empujar los precios a valores sin precedentes en la provincia.
Y coincidieron en un factor: que la gran demanda que se registra en el último año es por el interés en plantar olivos. "Se ha producido un cambio en el mercado", dijo Ripoll al recordar que después de la devaluación el interés apuntaba especialmente a los viñedos. "Ahora todo el mundo está dispuesto a vender las plantaciones de uva y no hay compradores.
En cambio, nadie sale hoy a vender un campo de olivos", sostuvo por su lado Clavel.En ese sentido, Pasquet señaló que hay zonas implantadas con olivos cuyo valor pasó de 10 a 12 mil dólares la hectárea, a los actuales 20 mil, en tan solo un año, es decir, casi el 67% más. Claro que no se encuentra a nadie que quiera vender una plantación importante de aceitunas.
Qué se buscaLas operaciones concretas involucran a tierras vírgenes y de grandes extensiones. Lo más pedido son 1.000 hectáreas. Y un factor importante es el agua: Los precios del campo son mas altos cuando tiene derecho a agua (que llega a través de canales), o las napas subterráneas permiten hacer una perforación e instalar un pozo con un caudal que soporte las grandes plantaciones por años.
"Las tierras subieron mucho pero solo aquellas con posibilidades de agua. Hay terrenos que están comprometidos porque el agua se va a agotar pronto", explicó Daniel Dates, presidente de la Cámara Olivícola.En ese sentido las zonas top que reúnen esas características son Cañada Honda, en Sarmiento -donde se están plantando grandes extensiones de aceitunas- y las localidades de Camarico, ciertas partes de El Encón (aquellas donde el suelo no está salinizado), en 25 de Mayo y Zonda.
El grupo Phronesis está plantando 200 ha de olivos en Cañada Honda, en tanto que un grupo español le anunció al gobierno un proyecto olivarero de 10 mil hectáreas en Camarico.Clavel atribuyó el interés por el olivo a una cuestión de bolsillo: "Es una inversión de largo plazo pero de alta rentabilidad", dijo. Pasquet agregó la gran demanda de aceite y conservas mundial que se verá impulsada aún más en el futuro por China.
"Hoy es uno de los sectores agrícolas en donde la demanda crece mucho más que la producción", opinó.En ese sentido, provincias como San Juan, con grandes extensiones aptas disponibles, corren con ventaja respecto a Europa y Chile donde quedan terrenos chicos. A eso se agrega el condimento que aquí los valores de las tierras están muy por debajo de esas zonas: La hectárea de tierra virgen en la Cuarta Región está entre los 7 y 9 mil dólares (aunque allá las perspectivas indican que el valor caerá), mientras que en Europa alcanza los 50 mil dólares. Lo mismo sucede con los costos de producción. "Aquí el costo de un olivar en líneas generales alcanza los 5 mil dólares por hectárea y en España llega a 50 mil euros".