Un grupo de inversores españoles está planeando desarrollar una inversión millonaria en olivos en el distrito de Camarico, en el departamento de 25 de Mayo, según informaron ayer desde el Ministerio de la Producción. Y aunque no hay confirmación oficial, el dato sobre la superficie que se abarcará es fuerte: Analizan plantar 10 mil hectáreas de variedades aceiteras, es decir, más de la mitad del total de toda la superficie cultivada que existe actualmente en la provincia.
San Juan cuenta con unas 18.600 hectáreas, según los últimos números del Ministerio de la Producción (ver infografía), de las cuales el 60 por ciento están en producción y el resto lo hará progresivamente hasta el año 2009.Si se mira el tamaño de las fincas, el 85 por ciento son grandes extensiones, de hasta 2.500 hectáreas.
O sea, lejos de lo que será el mayor campo olivarero en manos de un solo grupo, de concretarse la inversión española."Después de mucho tiempo de relevamientos y estudios ellos determinaron que los terrenos de San Juan tienen condiciones especiales para la aceituna aceitera. Además les atrajo el buen clima de negocios", dijo ayer el Ministro de la Producción, Antonio Giménez, quien participó del encuentro el jueves a la noche en Casa de Gobierno, donde los empresarios formalizaron el anuncio de las inversión al gobernador Gioja.
El gobierno aún no quiere difundir la identidad de los inversores, la suma que desembolsarán para comprar los terrenos y los tiempos para cultivarlos. Esperan una próxima visita de los empresarios para organizar un anuncio público como Dios manda. Giménez solamente confirmó que la inversión "está firme", que el lugar elegido es Camarico y que el plan esta orientado a desarrollar variedades de olivos que se puedan destinar a elaborar aceite. Es una incógnita si ellos piensan exportar a España -u otro lugar- la producción de aceitunas que obtengan en el campo, o si planean además invertir en la construcción de una fábrica de aceite.
Esa sería una gran noticia en una provincia donde abunda la producción primaria y escasea la industrialización que da valor agregado al producto. Del lugar elegido para la inversión -Camarico, un distrito de 25 de Mayo que está antes de llegar a El Encón, a unos 75 kilómetros de la capital de San Juan- se sabe que se trata de campos áridos, salpicados de vez en cuando por uno que otro puesto de cabras.
Pero los ingenieros agrónomos lo conocen como uno de los lugares privilegiados -por su tierra y clima- para el desarrollo olivícola. El sector olivarero se viene con todo en San Juan: En pocos años, cuando entren en producción todas las hectáreas plantadas, pasará a ocupar un lugar privilegiado en la agroindustria sanjuanina.
La participación del olivo en la superficie provincial es del 19 por ciento del total y de ellas, el 68 por ciento se destina a variedades con destino a aceite de oliva. La nueva inversión -de concretarse con la magnitud que suena- impactará sobre el actual mapa olivarero sanjuanino. "Es un hecho, anunciaron que lo van a hacer", dijo Giménez para despejar dudas.
El funcionario indicó que las limitaciones que tienen los terrenos en España -ya no quedan superficies para plantar grandes extensiones- impulsaron a los hasta ahora anónimos inversores a salir a buscarlos fuera de los límites de su país. Y destacó que la elección recayó en San Juan por dos motivos: La buena calidad de la tierra para ese cultivo y el buen clima de negocios.
"De nada hubiera servido las mejores condiciones para el cultivo si en la provincia no se hubieran cruzado otras variables económicas que atraen a cualquier inversor", sostuvo.-¿No tiene que ver además que la tierra aquí es barata?, se le consultó a Giménez.-Probablemente algo influya porque en Europa se están comprando a cifras siderales las tierras agrícolas para desarrollos inmobiliarios. Pero ni la tierra barata ni que se propicia para el cultivo es suficiente si la provincia no genera condiciones de seguridad para el inversor.