El mercado del aceite de oliva es impredecible. Se pueden hacer meras orientaciones, decantarse por una probabilidad u otra, pero nunca se sabrá a ciencia cierta si acertaremos. En menos de un año, la situación del sector ha variado sustancialmente. Mientras que el año pasado por estas fechas el precio del jugo alcanzaba una de sus cotas más altas (llegando a los máximos en febrero) actualmente el kilo de caldo se vende en las almazaras a 2,7 euros, impensable hace tan sólo unos meses.
Por aquel entonces se avisaba sobre la disminución del consumo (que finalmente ha sido de un 4 por ciento, según datos del Ministerio de Agricultura) y la ralentización de las ventas del oro verde. Tanto era así que en el mes de julio de 2006 tan sólo se habían vendido 185.000 toneladas de caldo en las almazaras jienenses, según apuntaba la Agencia para el Aceite de Oliva, es decir, los productores de la provincia aún atesoraban el 42 por ciento del aceite en sus bodegas. Fueron meses de tranquilidad absoluta en el mercado, pero de desasosiego para el sector, que veía con preocupación que el elevado precio había hecho disminuir las ventas. El caso más alarmante se producía en los meses de verano, cuando a duras penas se llegaba a comercializar seis mil toneladas al mes en Jaén, una cantidad ínfima teniendo en cuenta lo que quedaba por vender por aquel entonces.
Hoy en día, sin embargo, la situación es muy distinta. No se sabe cómo será la cosecha próxima, aunque las lluvias de estos días están animando a los agricultores. Lo que sí se conoce es el precio del jugo, que sin llegar a los tres euros está posibilitando que las transacciones sean mucho más ágiles. A diferencia de la pasada temporada, las salidas netas de las almazaras españolas están superando las 105.000 toneladas al mes en lo que va de campaña, de las que unas 40.000 proceden de los molinos jienenses, es decir, el 40 por ciento.
El delegado de Agricultura, José Castro, ya apuntaba hace unos días que «nos estamos acercando a campañas pasadas consideradas como positivas y todo ello gracias a una estrategia de precios equilibrada y razonable. Si la actual tónica continúa, nos habremos recuperado y nos permitirá absorber toda la producción de esta campaña con una relativa poca cantidad de enlace para la próxima», apuntaba.
Hasta el mes de febrero, último mes que recoge la Agencia, las almazaras del país habían vendido alrededor de 450.000 toneladas. En total, hasta este mes había una producción de 1.006.800 toneladas, a las que se suman las 123.365 de enlace y las 40.000 que se han adquirido. La cantidad de caldo que queda es de 710.000 toneladas de jugo en las almazaras, a las que hay que sumarles el caldo que hay en las envasadoras con 128.000, y el Patrimonio Comunal Olivarero que alberga 30.500. En la provincia de Jaén, las fábricas han dado salida a 165.351 toneladas, con lo cual hasta febrero les quedaban 366.788, con una producción esta campaña de 469.851.
La tónica común en esta mejora del mercado es el aumento de ventas en el mercado interior, que se ha recuperado del bache de la campaña 2005/06, mejorando un 27,2 por ciento con respecto a ésta. Ha vendido 210.000 toneladas en cuatro meses, cuando en el mismo período de la campaña anterior tan sólo habían sacado al mercado 153.200 toneladas. En febrero, por ejemplo, han vendido 49.200 toneladas frente a las 32.500 de 2005/06, cuando los precios eran de cuatro euros en origen.
Pero si el mercado interior está funcionando bien, también lo está haciendo la exportación, que en cada mes de esta campaña ha logrado superar el mismo período de la anterior. El aumento es aún mayor, situándose en un 37,6%, al vender en 4 meses 177.400 toneladas, mientras que de noviembre de 2005 a febrero de 2006 habían salido 110.800. Supone un aumento con respecto a las tres últimas campañas de un 5,4%, entre las que está la de 2003/04, que fue récord con 633.000 toneladas.