Abib Essid, director ejecutivo del International Olive Oil Council, ha invitado a los importadores indios de aceite de oliva a que busquen otros mercados distintos del italiano y el español para conseguir mejores precios. Según Essid, los altos precios del aceite de oliva se deben básicamente a dos factores, por un lado los severos aranceles que aplica el gobierno y, por el otro lado, a "una falta de diversidad a la hora de escoger mercados de producción del aceite de oliva".
Essid señala que el 90% del aceite de oliva viene procedente de Italia y el resto de España. Esto, sumado a las pequeñas cantidades que compran los importadores, acaba afectando a los precios, que se disparan, siempre según las declaraciones efectuadas por Essid.
India consume anualmente 2.000 toneladas de aceite de oliva, una cantidad irrisoria dado el tamaño del país. Los aranceles para el aceite embotellado son del 50%, mientras que si se importa a granel asciende al 80%.
El gobierno indio quiere aumentar la superficie cultivada destinada a olivos. De este modo, el gobierno de Rajastán coopera con una compañía israelí para plantar olivos. Existe además otro programa de cooperación que se halla en fases preliminares con el gobierno italiano con fines similares.