La producción del aceite de oliva serrano engrosa el primer puesto de la industria agroalimentaria en la Sierra de Cádiz. La cultura del olivar de montaña puede ser un ingrediente atractivo para vender más allá de la propia comarca. El oleoturismo como una posibilidad más para dinamizar las economías locales centra la octava edición de la feria monográfica del aceite y el olivo, que se celebra desde el viernes en Olvera y que permanecerá abierta hasta hoy para vender la calidad de los aceites serranos.
A través de unas jornadas técnicas, propietarios de almazaras, cooperativas y hosteleros han analizado ya la posibilidad de proponer a las administraciones superiores la creación de una ruta turística del aceite que se extiende por diversos enclaves de la Sierra de Cádiz.
Una iniciativa que vendría a fortalecer y revalorizar el esfuerzo de propietarios de almazaras que se empeñan a diario por mantener unas instalaciones patrimoniales que suponen parte de la cultura del olivo. Por ejemplo, algunos municipios de la Sierra acogen almazaras que son visitadas por centenares de personas a lo largo de todo el año, atraídas por el atractivo de la historia que encierran sus paredes.
Una de ellas es la almazara El Vínculo, que abrió sus puertas hace 15 años en Zahara de la Sierra y que recibe cada año a decenas de visitantes, que aprovechan la estancia para conocer los usos de la producción. Pues bien, el Centro del Olivo, con sede en Setenil de las Bodegas, ha dado los primeros pasos durante esta feria para sondear la opinión del sector.
La mayoría de los asistentes ven con buenos ojos la posibilidad de crear una ruta del aceite, con catas e incluso cartas de aceites en restaurantes, que sería una alternativa más para optimizar esta actividad económica de tanto arraigo serrano.
Sierraoliva tiene esta edición 26 expositores ligados a la producción del aceite de oliva serrano. Esta muestra agrupa también a los municipios de Alcalá del Valle, Algodonales, El Gastor, Prado del Rey, Setenil de las Bodegas y Zahara de la Sierra.