Así lo corrobora un estudio hecho por investigadores del Departamento de Química Física de la Universidad de Jaén que lo han desarrollado dentro del Programa de Mejora de la Calidad de la Producción del Aceite de Oliva y de la Aceituna de Mesa. El estudio financiado por la Consejería de Agricultura y Pesca y la Unión Europea y realizado en colaboración con los laboratorios CM Europa S.L, se destina a conocer la efectividad del lavado de la aceituna en la almazara respecto a la eliminación de los residuos de plaguicidas, según informa Andalucía Investiga.
En este estudio se concluye que los niveles de residuos en la aceituna de suelo son mucho mayores, en general, que los que presenta la de vuelo, lo que demuestra la necesidad de separar el fruto en función de su origen, no sólo para preservar la calidad del aceite de oliva en relación con sus características organolépticas y parámetros de calidad, sino también en relación con los residuos de pesticidas.
Por otro lado, se ha comprobado la eficacia del proceso de lavado en las almazaras en la eliminación de residuos de pesticidas, especialmente en aceitunas procedentes de suelo. De ahí la importancia que ha cobrado el lavado de la aceituna antes de su molienda, que se refrenda en las conclusiones y recomendaciones a los productores descritas en este trabajo, que ha durado cuatro años.
Los investigadores jiennenses pretenden dar a conocer si el proceso de lavado que se hace de la aceituna en la almazara, como paso previo a la obtención del aceite, es eficaz en la eliminación de los residuos de plaguicidas que la aceituna, fundamentalmente la de suelo, puede portar debido a su recogida con el procedimiento más habitual del uso de sopladoras y como consecuencia de un tratamiento de plaguicidas en el propio cultivo.
Se ha constatado también la conveniencia de cambiar las aguas de las lavadoras con mayor frecuencia, pues los niveles de pesticidas que van alcanzado con su utilización hacen que, en ocasiones, incluso los pesticidas acaben incorporándose a las aceitunas que se pretenden lavar.
Paralelamente, se ha realizado un estudio de tratamiento de las aguas del lavado de la aceituna, con el objetivo de reciclarlas y poder reutilizarlas. Esta vertiente de la investigación ha arrojado resultados muy favorables, ya que aporta una solución a estas aguas contaminadas mediante un tratamiento muy sencillo con sustancias floculantes (que eliminan los sólidos en suspensión) y adsorbentes (que eliminan los residuos de pesticidas del agua).
Se trata del primer estudio que presta especial atención al primer proceso por el que pasa la aceituna en las almazaras, y que asegura la inexistencia de plaguicidas en el aceite de oliva. “Hasta nuestra propuesta, tampoco se había publicado ningún método sobre el análisis de pesticidas en aguas de tratamiento de aceituna para su lavado. Por tanto, conocer mejor este proceso de lavado poco estudiado puede contribuir a mejorarlo y, por consiguiente, mejorar la calidad de los aceites producidos”, añade el responsable de la investigación, Antonio Molina.