Algodoneros, remolacheros y viticultores se refugian en la aceituna tras el varapalo de la PAC y podrían duplicar la producción en breve plazo Lista de espera de 18 meses para atender pedidos de semillas de olivar.
Peligra la 'gallina de los huevos de oro'. El desmantelamiento de algunos de los cultivos con más raigambre han convertido al aceite en el gran refugio de la industria agropecuaria española, con todos los riesgos de saturación que ello conlleva. Se estima que el consumo se incrementa en torno a un 5 por ciento anual; pues bien, las estimaciones a medio plazo apuntan que las recolecciones pueden llegar a duplicarse.
El algodón y la remolacha están tocados de muerte tras la reforma de la Política Agraria Común y ahora Bruselas anuncia también la reconversión de 400.000 hectáreas de viñedos en la Unión Europea, y todo apunta a que Castilla la Mancha puede ser una de las zonas más afectadas. Los viticultores dispondrán para ello de primas de arranque y además se les confiere completa libertad para que siembren lo que les dé la real de la gana.
La previsión es que la inmensa mayoría de todos estos agricultores 'rebotados' terminen en el olivo, un tipo de plantación que tiene garantizadas ayudas hasta 2013 (en el caso de Jaén, 421 millones de euros anuales), y que genera un producto que hoy día tiene salida en los mercados. Un dato, los viveros tienen lista de espera de 18 meses para servir todos los pedidos de semilla de olivar.
Todos estos asuntos fueron abordados en el balance de ejercicio que realizó ayer Asaja, cuyos dirigentes atacaron duramente tanto a la administración central como la autonómica «por la incapacidad para proponer medidas que eviten esta situación de colapso». El secretario general de esta organización, Francisco Molina, destacó el enorme potencial de todas estas fincas pendientes de entrar en funcionamiento. «Estamos hablando de explotaciones con tierra de excelente calidad, situadas en el valle del Guadalquivir y con concesiones de agua, en las que en una sola hectárea pueden entrar 300 árboles de un solo pie o 2.000 plantas de tipo seto», afirmó. También agregó que todas estas parcelas no precisan más de tres o cuatro años para estar a pleno rendimiento.