El Grupo SOS, preocupado por la caída de la demanda, prevé que en la presente campaña se alcance una cifra de producción histórica.
El aceite de oliva, muy cotizado entre los países mediterráneos por ser el principal ingrediente de su dieta, se encuentra sobrevalorado casi el 15% en la actualidad, según admitió el Grupo SOS, principal envasador en España y líder mundial del sector desde que a principios de año compró la firma italiana Caparelli.
Su presidente, Jesús Salazar, situó su precio adecuado en el entorno de los 3,5 euros por litro frente a los 4,11 que costaba de media en noviembre, conforme a la estadística oficial del Ministerio de Economía.
Para la compañía propietaria de firmas tan conocidas como las españolas Carbonell y Koipe, las «tensiones» de precios que ha sufrido este mercado durante todo el año «no se justifican de ninguna manera», sobre todo porque si bien la cosecha en el oliva se redujo un 16% durante la pasada campaña la demanda fue hasta un 21% más baja. De hecho, dicha caída en el consumo y su traslado en parte al aceite de girasol (cuyo uso aumentó un 4,8%) «preocupa» a la industria envasadora, sobre todo porque al final de la campaña 2006/07 se prevé que haya un remanente de 485.000 toneladas.
Las tarifas que se establecen para el aceite de oliva en España sirven de referencia para el resto del mundo, donde solo Italia y Grecia hacen sombra a su dominio, aunque va a más la competencia procedente del norte de África (Túnez y Marruecos) y Oriente Próximo (Siria). Por este motivo, los responsables de SOS consideran «fundamental» que haya una «estabilidad» de precios, sin querer entrar en polémicas sobre si son altos o bajos, que situaron entre 2,8 y 3,5 euros como horquilla deseable, «en condiciones normales», para el litro de esta especie de 'oro líquido', es decir, entre medio y un euro por debajo de su valor actual para el consumidor.