Castilla-La Mancha es la segunda comunidad productora de aceite de oliva, después de Andalucía. Y además, la consejera de Agricultura, Mercedes Gómez, dice que es extraordinario. Gómez ha puesto nota a nuestro aceite de oliva y le ha dado un sobresaliente. Dice la consejera que es de "extraordinaria calidad" y que por eso es reconocido y apreciado en el ámbito nacional e internacional.
La consejera de Agricultura, Mercedes Gómez, hizo estas declaraciones durante la celebración de las "I Jornadas del sector olivarero", organizadas por la revista Alcuza, en las que también ha estado presente la ministra del ramo, Elena Espinosa.
La consejera subrayó que "durante los últimos diez años, nuestros aceites han evolucionado más que nunca, han avanzado en calidad, han modernizado sus diseños de envases y se acercan a la excelencia".
La consejera recordó el importante apoyo del Gobierno regional a la modernización de este sector, que durante el período 2000-2006 invirtió más de 84,6 millones de euros, contando con una ayuda de la Consejería de Agricultura de más de 24,7 millones de euros con cargo al Programa de Fomento a la Calidad Agroalimentaria (FOCAL 2000).
Además, existen en Castilla-La Mancha una Denominación de Origen de aceite reconocida, "Montes de Toledo", así como dos pendientes de reconocimiento, "Aceite de la Alcarria" y "Campo de Montiel", y otras dos en tramitación, "Campo de Calatrava" y "Sierra de Alcaraz".
Castilla-La Mancha es la segunda comunidad autónoma española productora de aceite de oliva, después de Andalucía, con una producción que supone el 6 por ciento del total nacional. En la región existen 313.000 hectáreas dedicadas al cultivo del olivar (el 14% del total nacional), cerca de 115.000 explotaciones y 247 almazaras, de las que aproximadamente el 50 por ciento son cooperativas, destacando la variedad de aceituna cornicabra.