En nuestro país el financiamiento para nuevos emprendimientos es caro y escaso desde hace décadas y según explica Leonardo Wagner del estudio GW Abogados, "se buscó aplicar una combinación de instrumentos legales a fin de vehiculizar un proyecto de inversión en olivares, todo ello a fin de garantizar la intangibilidad de la inversión proyectada en un contexto de largo plazo. Recurriendo a las bondades del fideicomiso y de las sociedades anónimas se logro una solución que permita tutelar la inversión de los aportantes".
Según explica, "la ley 24.441 dispuso, en el año 1995, el marco legal de aplicación a este tipo de figuras en el Derecho Argentino. Es una herramienta flexible y permite ser el vehículo de importantes proyectos de inversión".
"El funcionamiento del sistema es por medio de un contrato privado. Aquellas personas que tienen interés en un determinado proyecto, se reúnen y deciden aportar parte de su patrimonio a la realización del mismo, denominándose estos sujetos como "Fiduciantes"".
"Con el producido de los aportes se conforma un "fondo" o patrimonio fiduciario que tendrá como único destino el que determinaron los "fiduciantes". En nuestro caso se aplicarán para la compra de la tierra, las plantas, sistemas computarizados de riego y maquinaria entre otros elementos. Es decir, el dinero se transforma en "cosas tangibles" de garantía al aporte", consignó.
"El fondo será administrado por una empresa que deberá aplicar los recursos conforme las instrucciones de los aportantes previamente establecidas en el contrato de fideicomiso, rindiendo periódicamente cuenta del estado de las mismas. Esta función es denominada como "administrador fiduciario"".
"Cuando la plantación se pone en régimen de producción estándar, se tendrá por concluido el objeto del fideicomiso, disponiendo el administrador fiduciario, su liquidación para traspasar el activo del "fondo" fiduciario a la persona "beneficiaria o fideicomisaria", quien será la encargada de continuar con el negocio. La sociedad anónima cumple el rol de "beneficiaria o fideicomisaria" en el fideicomiso y representará en títulos acciones por el porcentual que le corresponde a cada inversor en el negocio según lo dispuesto en el contrato. De esta manera continuará la explotación agrícola".