En esa zona de San Juan sólo llueven 90 milímetros al año, pero Carnes Andinas invirtió fuerte en tecnología para lograr el cambio. Desde 1995, la firma Carnes Andinas desarrolla un proyecto agrícola—industrial en el Valle de Tulum, provincia de San Juan.
Comenzó con la compra de un campo de 2.300 hectáreas vírgenes con serias limitaciones de suelo, y hoy se ha convertido en un emprendimiento de gran envergadura, con plantaciones de olivo y vid, integradas con la elaboración de aceites y vinos de primera calidad.
Carnes Andinas pertenece al grupo Chediack, una de las principales constructoras que continúa en manos nacionales. En los últimos años, este grupo decidió diversificar sus negocios y se expandió hacia la agroindustria, con proyectos e inversiones a largo plazo, capacitación de recursos humanos e instalación de infraestructura técnica de punta en diferentes regiones del país.