La dieta mexica se compone principalmente de frituras, salsas y carnes. Las ensaladas y las verduras si bien son aceptadas, no constituyen la base de la alimentación azteca. Sin embargo, igual que como ocurre en todo el mundo, está surgiendo en este país una nueva generación de consumidores que busca innovar en la dieta y que está preocupada porque lo que consume, sea saludable.
En este contexto, es que la oficina comercial de ProChile en Guadalajara advierte a los productores de aceite de oliva nacionales que deben enfocar sus estrategias hacia México. De acuerdo a un informe del organismo de promoción, en la nación norteamericana se consumen principalmente los aceites derivados del maíz y del girasol, pero el aceite de oliva surge como una buena alternativa para quienes de-sean mejorar la calidad de su alimentación o quieren controlar su peso.
ProChile hace hincapié en que los productores nacionales deben aprovechar las ventajas arancelarias –el aceite de oliva chileno entra libre de gravámenes aduaneros-, la credibilidad con la que cuentan y el hecho de que los aceites con mayor participación de mercado (españoles e italianos) “no tienen la calidad, el aroma, sabor y textura del aceite chileno”, según detalla el informe.
Promoción En la oficina de ProChile Guadalajara plantean que el producto tiene alto potencial pues su consumo ha crecido 70% en los últimos cuatro años. La entidad recomienda dar a conocer las cualidades del aceite de oliva en campañas permanentes como degustaciones, muestras, cortesías y acomodo de precios de acuerdo al mercado mexicano.
España, por ejemplo, el país que cuenta con la mayor participación de mercado, se caracteriza por invitar a importadores mexicanos a las empresas productoras de aceite de oliva. En marzo, se realizará la Feria de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (Antad), evento en el que ProChile ha participado ocho veces y que puede servir para interactuar con los actores del sector detallista.