Sin embargo, destaca que en este mismo periodo han aumentado en la comunidad las empresas dedicadas a la transformación y comercialización de estos productos ecológicos. En el 2003 había 42 por las 62 que existen en la actualidad.
Estas cifras reflejan que la evolución de la agricultura ecológica en Extremadura --una comunidad donde se factura en torno a los 5,5 millones de euros anuales-- va en sentido contrario al del conjunto del país. Tanto que en el 2001 era la región con una mayor superficie destinada a esta práctica y representaba el 35% de la producción nacional y a día de hoy apenas copa el 8%.
En los dos últimos años la agricultura ecológica extremeña perdía 64.000 hectáreas, en España la superficie ocupada por este sector aumentaba en más de 82.000. Regiones como Andalucía, Aragón y Castilla-La Mancha son las que están encabezando el aumento de esta modalidad agraria en el conjunto del país.
Pese a todo, esta práctica sigue teniendo una gran importancia en Extremadura. Y es que bajo de esta denominación la comunidad cultiva, entre otras cosas, más de 32.000 hectáreas de olivar y 8.700 de cereales y leguminosas. También se aplica en la ganadería, al menos en 80 explotaciones, la mayoría de vacuno (48 fincas), ovino (19) y porcino (seis), y en esta categoría se incluyen tres explotaciones apícolas.