La recolección en nuestro país ha sido siempre en forma manual, dado la oferta de mano de obra y la tradición de su cosecha. Con la llegada de la promoción agrícola a partir de los años 90’ la superficie se incremento de 20.000 a 70.000 has, y es aquí donde comienza a ser notorio la falta de mano de obra calificada y el incremento en costo del kilo de aceituna cosechado.
Recordemos que en estos tres últimos años el costo por Kg. de aceituna cosechado en caja de 20 Kg, se ha duplicado, pasando de 0,15 $ / Kg. promedio a 0,30 $ / Kg. y se estima que seguirá subiendo para las próximas campañas. Por ello y siguiendo las experiencias realizadas en nuestra Madre Patria, en donde ya la cosecha manual se hace prohibitiva, salvo en aquellas variedades de mesa que requieren sumo cuidado durante su recolección, como la variedad Manzanilla, se ha generalizado la cosecha mecanizada con vibradores de tronco. Este sistema desarrollado en los años 70’ en California con almendros, nogales y ciruelos, se adapto a los olivares españoles.
Actualmente es muy común andar por el olivar Andaluz, especialmente en la provincia de Jaén, durante los meses de noviembre y diciembre; y encontrar equipos de 10 a 12 personas y un vibrador cosechando aprox. 15.000 Kg por jornada de 6 hs de trabajo, con lo cual si uno saca una cuenta sencilla nos da un promedio de 1250 a 1500 Kg de aceituna cosechada por operario por día contra los 200 Kgs promedio que realiza un cosechador en nuestro olivar .
Viendo claramente estos rendimientos comparativos, es que se está comenzando a adaptar la tecnología de la vibración a nuestro olivar. Durante el 2005 se trajeron a nuestra provincia dos vibradores dando excelentes resultados en los ensayos realizados.
Durante esta campaña ya se están evaluando rendimientos y kilos cosechados por día, dándonos valores promedio de 1000 Kg por operario por jornal. También se están ensayando con éxito cosechadoras autopropulsadas cabalgantes similares a las utilizadas en el cultivo de café y vid, con desarrollo netamente argentino y que están obteniendo buenos resultados, pero son prototipos que se deben adaptar a nuestro mercado.
Queda aun mucha tela por cortar, por ello será importante seguir realizando pruebas de mecanización en nuestro olivar para optimizar los costos de producción y hacer nuestros productos más competitivos en los mercados internacionales.
Ing. Agr. Francisco Najt
Asesor Olivicola
M.P. 3361