Argentina importó unas 620 toneladas de óleo en aceite de oliva en el 2005 y 8 toneladas de aceitunas en conserva pagando más de U$S 2 millones. Lejos de los U$S 56 millones que exporta nuestro país, están fuertemente subsidiadas por lo que representan peligros potenciales para la industria local.
Las importaciones de aceite de oliva en Argentina ha sido fuente de preocupación en un sector en el que el daño sufrido por la competencia desleal europea por sus fuertes subsidios a la actividad durante la década pasada por medio de su Programa Agrícola Comunitario -PAC-, llevó a los empresarios argentinos del sector a solicitar mediante más de dos años de investigaciones y gestiones a fines de los 90, la protección arancelaria mediante un impuesto específico de U$S 1 por kilogramos de aceite ingresado al país, a fin de equiparar los precios con los locales e igualar las condiciones de venta en góndola.
Si bien nuestro país exportó el pasado año 61 mil toneladas por casi U$S 56 millones, la fuerte competencia desleal europea no deja de ser una fuerte amenaza.
En menos de un año en Argentina se eliminaron las protecciones específicas y luego se declaró nuevamente "producto sensible" al óleo, lo que le permite aumentar el arancel de ingreso a los competidores externos, del 20% actual a un 31,5%, a partir de fin de mes. Se trata de una medida alternativa para compensar la eliminación del arancel de 1 dólar por litro que pagaban los importados y que provocó que el producto ingrese hasta un 15% más barato al mercado nacional.
Pero ¿cuál es el peso específico del óleo importado en nuestro mercado interno?, por cierto, un mercado que paga a muy buen precio su consumo.
La respuesta la dio recientemente un informe de la Dirección Nacional de Alimentos dependiente de la Subsecretaría de Política Agropecuaria y Alimentos señalando que el volumen importado correspondiente a aceite de oliva en sus distintos tipos sumó 630 toneladas por un valor de U$S U$S 2,07 millones mientras en el primer trimestre de 2006 fue de 21 toneladas. Este valor registra una caída del 94% respecto a lo comercializado en el mismo período de la campaña anterior.
El 68% de las importaciones corresponden a la categoría de aceite de oliva virgen, de los cuales el 10% pertenece a productos fraccionados.
En cuanto a los valores, el año pasado se ingresaron 426 toneladas de aceite virgen, por un valor CIF de U$S 1,4 millones, 201 toneladas de refinado, por U$S 686 mil de valor CIF y 3 toneladas de oliva, por un valor CIF de U$S 11 mil.
En cuanto al origen del óleo, el 52% proviene de la Unión Europea, de la cual el 62% del volumen pertenece a Alemania, 25% a Bélgica, 11% a España y el 3% restante a Italia. Las presentaciones fraccionadas representaron el 13% del volumen, y el 18% del valor comercializado.
Con casi el 38% de las colocaciones, Turquía es un el principal proveedor de aceite a granel.
Los precios son variables de acuerdo a la calidad, pero en el mercado interno, una botella de 1 litro de aceite de oliva extravirgen nacional cuesta alrededor de los $18 mientras el italiano, de 0,5 litro, entre $24 y $26.