En el último año San Juan sumó unas 2.000 hectáreas nuevas de olivos gracias al aporte de los pequeños productores, según confirmaron los referentes del sector. Esto suma un total de 19.000 hectáreas de tierras con olivos -es el cálculo de los productores ya que no hay cifras oficiales-, con lo cual este fruto continúa segundo en la actividad agrícola, después de la uva.
Antonio Olivares, presidente de la Asociación de Pymes Olivícolas de San Juan, dijo que fueron los productores que sembraron 3, 5 y 10 hectáreas los que dieron este nuevo impulso al olivo en la provincia. Lo mismo aseguró Daniel Dates, presidente de la Cámara Olivícola y Carlos Pasquet, a cargo de varios diferimientos.
En muchos casos los productores usaron tierras que estaban improductivas, pero algunos no dudaron en arrancar parrales viejos para darle lugar al olivo. Es que el precio internacional del aceite de oliva no para de crecer -ver aparte-, impulsado por el aumento del consumo. En menor medida sumaron tierras con nuevos olivos los diferimientos, que, continuando con su proyecto original, siguen creciendo.
Las nuevas 2.000 hectáreas reflejan un crecimiento doble respecto al promedio que traía la provincia, unas 1.100 hectáreas por año. Según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), en el año \'93 había en San Juan 4.568 hectáreas de olivos, la cifra se dispara en el censo del año 2001 -gracias a los diferimientos- a 14.020 hectáreas, es decir que en 8 años el aumento fue de 9.452 hectáreas, promedio unas 1.100 por año.
Aunque los últimos datos oficiales disponibles son los de 2001, los especialistas del sector afirmaron en el 2004 que en San Juan había unas 16.000 hectáreas implantadas. En el 2005 se sumaron unas 1.000 más y en el 2006 pasaron a 19.000. Con esta cifra San Juan se mantiene tercero en el país en esta producción, después de Catamarca y La Rioja.
Según Dates, los motivos para este crecimiento sobran: San Juan es una zona ideal para el olivo por las características del suelo y clima. Aseguró que "acá se produce el mejor aceite de oliva del mundo"; y que la amplitud térmica y los suelos generosos producen buenos rindes. "Estamos haciendo buenos negocios y esto va a durar bastante tiempo, porque sube la demanda en España e Italia. Inclusive hay gente de allá que quiere venir a invertir al país en olivos y eso nos trae más esperanza", dijo Dates.